La evolución ha dado paso a generaciones y generaciones de profesores que disfrutaban contemplando nuestra indignación y vergüenza pública ante todos nuestros compañeros de clase (siempre injustificada por supuesto, nosotros nunca hemos hecho nada), pero todo lo que hayas visto hasta ahora es solo la punta del iceberg, las retorcidas mentes docentes no tienen límite.

Todo esto ocurrió en Washington (EE.UU.), un niño de 5 años volvía del colegio con un peso extra en su mochila, y es que en el interior de ésta se hallaba una bolsa de plástico transparente, que emitía un olor especial, con material orgánico de su propia cosecha dentro. Su padre, cuyo nombre no voy a decir porque a Jason le gustaría permanecer en el anonimato, se quedó un poco impactado ante tal descubrimiento, además el paquetito traía consigo una nota (en la imagen), que ponía lo siguiente:

"este mojón estaba en el suelo de la sala"

Jason ya había hablado con la profesora anteriormente sobre el pequeño problema que tenía su hijo, y ya le había informado que en el interior de la mochila llevaba una muda por si volviese a ocurrir. Lo que no se esperaba es que además iba a recibir una muestra del evento.

Finalmente han recibido una disculpa del equipo directivo tras realizar una queja a la escuela.

¿Qué hubiese ocurrido si los niños se pusiesen a jugar con la bolsita?, ¿y si se hubiese abierto dentro de la mochila?, ¿y si el padre no hubiese visto el regalito que dentro se hallaba?, cualquiera de las posibilidades hubiera sido un tanto desagradable.

Fuente original: katu.com y nopuedocreer